In memoriam
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† María Adriana Galdames Artigas ss.cc
2 octubre 1950 - 14 marzo 2007

María Adriana, conocida por todas como Nany, nació el 2 de octubre de 1950 en Antofagasta, en medio de una familia numerosa. Allí vivió los primeros años de su vida, con sus padres: Manuel y Alicia, quienes le enseñaron a descubrir el Amor de Dios y el servicio a los demás.

Ingresó a la Congregación en 1974. Su profesión temporal la celebró en Viña del Mar el 4 de marzo de 1976, y sus votos perpetuos en Santiago, el 23 de octubre de 1982.

Mujer reservada, tímida, callada, pero de un carácter a todo temple. Cariñosa, bondadosa, delicada, profunda, y atenta a mil detalles. Siempre dispuesta a responder a lo que el Señor le pedía, tenía un cariño entrañable a todos, especialmente a su comunidad, y una fidelidad y exigencia en la amistad de la que muchos fueron testigos.  Nany tuvo una capacidad grande para hacerse el tiempo y escuchar a los que se le acercaban. Ello le permitió dedicarse al acompañamiento de retiros espirituales, en especial con gente sencilla, durante muchos años. Sus largas horas de oración, su tiempo ante el Santísimo, su fidelidad al Ministerio de Adoración, su marcada vida eucarística, fueron los pilares que sostenían esta vocación y que durante la enfermedad que acabó con su vida, despertaron en las Hermanas de la Provincia de Chile y en otras Hermanas de la Congregación, movidas por su testimonio, un sentido más profundo por la Adoración.

Durante sus muchos años dedicada a la educación de las(os) más pequeñas (os), como profesora de religión, supo ganarse el cariño de sus alumnas(os), familias y profesores en todos aquellos lugares donde pasó: colegios sscc. de Santiago, colegio de Álvarez y Liceo N. Señora de la Paz de Viña del Mar.

La Provincia le confió algún tiempo el servicio de la formación, siendo miembro de la comunidad del Noviciado y maestra de postulantes.

Las hermanas mayores recordaban con mucho cariño su estadía en la comunidad de Santa Inés, donde acompañó a la comunidad, con cariño y dedicación por las hermanas más enfermas.

María Adriana vivió también la dimensión internacional de la Congregación prestando servicios durante seis años en la Provincia del Perú. Allí constató en su vida otro de sus amores importantes: los más pobres y sencillos.

Con incansable celo apostólico, y cercanía con los más sencillos, sirvió también  en las Parroquias de Damián de Molokai y San Gregorio en Santiago, y San Juan Evangelista y Jesucristo Misionero en Viña del Mar, donde mucha gente la recuerda.

En octubre 2007, era miembro de la comunidad de Martín de Porres, inserta en la población Glorias Navales, Viña del Mar, cuando el Señor la visitó con la enfermedad, que ella fue asumiendo con fortaleza y esa habitual serenidad que la caracterizaba. Pasó sus últimos 5 meses en la Casa Provincial en Santiago, y los momentos más difíciles en los que su Amor por el Señor exigió de ella una pesada cruz, los supo vivir con valentía.

Nany partió hacia la casa del Padre en la madrugada del 14 de marzo del 2007, dejando en todos nosotros, sus Hermanas y Hermanos de Congregación, en su familia y en aquellos que la conocieron, un testimonio de amor profundo por su Señor, a quien hizo el centro de su vida para entregarse por completo a los que Dios puso en su camino, Contemplando, Viviendo y Anunciando el Amor Redentor de Dios.