Nuestro Carisma

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Valores del Carisma Congregacional

El Señor dio a nuestros fundadores un modo peculiar y concreto de vivir el único Evangelio de Jesús. Éste es el carisma o don particular de encarnar la fe. Cuando hablamos de "espiritualidad de los sagrados corazones" nos referimos a ese "espíritu" que queremos poner en todo lo que hacemos y vivimos, a la manera particular de vivir la fe que nos viene como herencia de los fundadores y que en cada época debemos recrear. Todo carisma es suscitado por el Espíritu Santo y debe contribuir al bien común de la Iglesia y a hacer realidad su misión en el mundo. Dice San Pablo: "Hay en la Iglesia diferentes dones, pero el que los concede es un mismo Espíritu. Hay diversas maneras de servir, pero todas por encargo de un mismo Señor" (1 Co 12).
Los valores que conforman la Espiritualidad de los Sagrados Corazones no son propiedad exclusiva de la Congregación, sino un bien de toda la Iglesia. Sin embargo, en su conjunto, son un regalo del Señor a esta familia concreta, hecho en las personas de Pedro Coudrin y Enriqueta Aymer, y constituyen un modo particular de seguir a Jesús.

CONSAGRACIÓN AL CORAZÓN DE CRISTO

Lo que implica creer sin reservas en el Amor Misericordioso de Dios, manifestado en el Corazón humano de su Hijo. Por lo tanto, abandono confiado a ese Corazón, fervorosa entrega a quien nos ha amado primero y gratuitamente, anhelo de responder con toda la vida a ese Amor, la mirada puesta en ese Corazón, centro de nuestras vidas: "Levanten la mirada hacia Jesús, de quien procede nuestra fe" (Hebreos 12,2).

Dice nuestras Constituciones: "En Jesús encontramos todo; su nacimiento, su vida y su muerte: he ahí nuestra Regla (Buen Padre). Hacemos nuestras las actitudes, opciones y tareas que llevaron a Jesús al extremo de tener su Corazón traspasado en la Cruz ".

CONSAGRACIÓN AL CORAZÓN DE MARÍA

Mirada a María como modelo de fe en el Amor. Bajo su amparo entramos en la Misión de su Hijo. Nos acompañan en el camino su ternura, su presencia silenciosa, su sencillez, su firmeza junto a la cruz, y la alegría desbordante de su Magnificat. Nos ofrecemos a Ella y con Ella para que nos ayude a hacer generosamente la Voluntad de Dios: "He ahí a tu madre" (Juan 19, 27).

Dicen las Constituciones: "María ha sido asociada de una manera singular a este misterio de Dios hecho hombre y a su obra salvadora: es lo que se expresa en la unión del Corazón de Jesús y el Corazón de María (...) En nuestro seguimiento radical de Cristo, María su madre, modelo de fe en el Amor, nos precede en el camino y nos acompaña para entrar plenamente en la misión de su Hijo ".

FRATERNIDAD

Tener siempre en el corazón los sentimientos de Cristo Jesús que se entregó por todos, hacerse "siervo" de sus hermanos, ponerle "corazón" a un mundo en que los hombres se distancian o se agraden, formar comunidad, crear relaciones de cordialidad, de humanidad, de mutuo respecto y colaboración, de amor fraterno "ámense como Yo los he amado" (Juan 15, 12).

"Vivimos nuestra vocación y misión en comunidad. La sencillez y espíritu de familia son el sello de nuestras relaciones dentro de la Congregación internacional, que quiere estar abierta a todos los pueblos. Nuestra vida en común da testimonio del Evangelio y hace convincente nuestro anuncio del Amor Redentor " (Constituciones SS.CC.)

SOLIDARIDAD CON LOS POBRES

Compartir la vida de los pobres, sus penas y alegrías; anunciarles el Amor que Dios les tiene, buscar caminos de justicia; denunciar la situación de los oprimidos y marginados de nuestra sociedad, hacer presente en nuestra vida las palabras de Jesús; "Tuve hambre y me diste de comer" y también "Se anuncia la Buena Noticia a los pobres" (Lucas 7, 22). Para nuestras Constituciones esto es parte de nuestra misión: " Para que el reinado de Dios se haga presente, buscamos la transformación del corazón humano y procuramos ser agentes de comunión en el mundo. En solidaridad con los pobres trabajamos por una sociedad justa y reconciliada ".

Esta tarea se construir un mundo más justo se relaciona, además, con un valor histórico fundamental de la Congregación : la Reparación. Dicen nuestras Cosntituciones : Conscientes del poder del mal que se opone al Amor del Padre y desfigura su designio sobre el mundo, queremos identificarnos con la actitud y obra reparadora de Jesús... Nuestra vocación reparadora nos estimula a colaborar con todos aquellos que animados por el Espíritu, trabajan por construir un mundo de justicia y de amor, signo del Reino ".

EUCARISTÍA.

Celebrar con alegría la fiesta del Crucificado Resucitado que permanentemente se entrega al Padre y reúne a los hermanos en torno a su mesa. Adorar silenciosos ante el Tebernáculo, el Signo viviente de esa entrega: "El pan que partimos øNo es la comunión con el Cuerpo de Cristo"? (1 Cor. 10, 16).

"La celebración eucarística y la adoración contemplativa nos hacen participar en sus actitudes y sentimientos ante el Padre y ante el mundo. Nos impulsan a asumir un ministerio de intercesión y nos recuerdan la urgencia de trabajar en la transformación del mundo según los criterios evangélicos. Como nuestros Fundadores, encontramos en la Eucaristía la fuente y la cumbre de nuestra vida apostólica y comunitaria" (Constituciones SS.CC.)

MISIÓN

Entrar en el dinamismo interior del Amor de Cristo por su Padre y por el mundo, especialmente por los pobres, los afligidos, los marginados y los que no conocen la Buena Noticia. Estar libres y disponibles para llevar esta Buena Noticia allá donde seamos enviados: "Como mi Padre me envió a Mí, así Yo los envío a Uds. "(Juan 20, 21).

"Nuestra misión nos urge a una actividad evangelizadora... La disponibilidad para las necesidades y urgencias de la Iglesia, discernidas a la luz del Espíritu, así como la capacidad de adaptación a las circunstancias y acontecimientos, son rasgos heredados de nuestros Fundadores. El espíritu misionero nos hace libres y disponibles para ejercer nuestro servicio apostólico allá donde seamos enviados a llevar y acoger la Buena Noticia " (Constituciones SS.CC.)