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Una fiesta de aprendizaje y encuentro fraterno

“Una fiesta de aprendizaje y encuentro fraterno” fue la frase que usó Natacha Pavlovic, Secretaria ejecutiva de la Pastoral Juvenil SS.CC., para resumir lo vivido en la primera Escuela de PJ de la provincia. Esta se realizó el fin de semana recién pasado en el Colegio SS.CC. Manquehue, con la participación de 100 agentes pastorales de las distintas obras, parroquias, colegios y CPJ, de Chile y Argentina. Hubo dos talleres que se ofrecieron en estos 3 días: “Con la confianza del caminante” que fue acompañado por Miguel Ramírez y Ronald Güimenez y cuyo objetivo era capacitar en la tarea de animar grupos juveniles para vivir la experiencia comunitaria de encuentro con Jesús y ser sus discípulos. El otro curso se llamó “Beber de la fuente”, el cual fue liderado por Ana María Díaz y Sandro Mancilla ss.cc. y pretendía capacitar a los agentes pastorales con más trayectoria mediante una experiencia renovadora de su espiritualidad, fortaleciendo así la vocación de acompañar jóvenes, habilitándolos también en el método.

El provincial, Alex Vigueras, recalcó al inaugurar la Escuela, que esto “es un sueño y una oportunidad histórica. Queremos pastoral de calidad y para eso no bastan las ganas. Hay que formarse”.

Por su parte, Natacha Pavlovic dijo que los objetivos planteados se cumplieron con creces, pues no solo se llevó a cabo cada taller con las 16 horas que contemplaba cada uno, sino que también el regalo por añadidura que trae el encontrarse, reconocerse como una misma familia ss.cc., en una misma espiritualidad y carisma: “La vamos a seguir haciendo, al menos una vez al año para encontrarnos y seguir formándonos. Quedamos con el corazón llenito y con ganas de seguir trabajando en este camino al que Cristo nos llama, para estar con los jóvenes y para que ellos vayan encontrando su propio camino en este proyecto de vida junto a Cristo”.

Elena Maffioletti (Ex alumna SS.CC. Manquehue y Peuma 2016)

Cuando me entere que iba a haber una escuela de formación para jóvenes, me dieron muchas ganas de ser parte, incluso antes de saber si iba seguir participando en la pastoral juvenil ss.cc. Luego de haber participado en esta experiencia, debo decir que estoy más que agradecida de haber sido parte. El ambiente entre los jóvenes y todos fue tan acogedor que era imposible no sentirse en confianza. La formación de los talleres fue impecable. De ninguna manera me sentía preparada para hacerme cargo de una comunidad de jóvenes. Ahora, me siento mucho más preparada para poder guiar a jóvenes de la Pastoral Juvenil. Al mismo tiempo, siento que esta instancia ha sido un pilar para crear una pastoral juvenil SS.CC. más fuerte, más unida y más preparada para seguir formando a jóvenes para contemplar, vivir, y anunciar la fe.

Silvia Jerez (Comunidad de Libertad, Argentina)

La Escuela me sirvió para releer mi tarea pastoral, me brindó herramientas nuevas que podré implementar, fue una inyección de energía necesaria para continuar mi labor.

Lo que más rescato de esta experiencia es la fraternidad con la cual convivimos todos los que participamos en ella, fue un lugar de encuentro donde el centro fue Jesús. Nos ayudó a sentirnos que no estábamos solos y que teníamos las mismas preocupaciones sin importar el contexto social o geográfico en que vivimos.

La principal herramienta recogida estos días fue la de anunciar la buena noticia de un Jesús reparador y amoroso, que nos quiere con nuestras virtudes y debilidades. Aprender a escuchar a los jóvenes y niños que a veces no son escuchados en sus casas ni en las escuelas y eso hace que se sientan solos, desanimados, sin motivaciones. Solo nos queda seguir trabajando por un mundo más justo para todos, así como nos enseñó Jesús. ¡GRACIAS DIOS POR TAN HERMOSO REGALO!