Ante el inicio de un nuevo gobierno en Chile: una reflexión de Guillermo Rosas sscc

En el contexto del cambio de mando presidencial que vivirá el país hoy 11 de marzo, compartimos una mirada desde la fe sobre los desafíos de la vida democrática, el valor del diálogo y la responsabilidad de cuidar especialmente a los más pobres y desprotegidos.

 

Inicio del nuevo gobierno en Chile

Un nuevo gobierno, de signo opuesto al que termina su período, asume la conducción de nuestro país este 11 de marzo. La polarización que vivimos en el período previo y las tensiones del tiempo de traspaso que ahora culmina, hacen temer un inicio complejo para el nuevo presidente y su equipo de gobierno. El diálogo, materia prima de la democracia, ha mostrado una vez más ser trabajoso y sensible.

Pero, al mismo tiempo, toda nueva gestión vuelve a despertar el anhelo de un país más unido en torno a sus grandes valores y sueños. Creemos en el diálogo y en una convivencia madura entre chilenos que piensan distinto. Por eso esperamos que el nuevo gobierno conduzca con sensatez y amplitud de miras a nuestro país en los próximos cuatro años.

Esperamos, asimismo, que trabaje con fuerza para salir al encuentro de los problemas que aquejan a nuestra sociedad, sobre todo a los más pobres y desprotegidos; que los logros de los gobiernos anteriores para el bienestar de ellos no sufran desmedro, sino que se refuercen y alcancen a todos los que los necesitan; que el cuidado de los más débiles no deje de estar en el centro de la preocupación de los nuevos líderes gobernantes.

El trabajo de cada día como religiosos, en nuestras parroquias, colegios y comunidades, seguirá estando, con el nuevo gobierno como con cualquier otro, al servicio de los grandes valores evangélicos: el servicio a los más pobres y desprotegidos, la justicia, la sana convivencia, el respeto de cada ser humano; es decir, el anuncio del Evangelio y de los valores del Reinado de Dios testimoniado por Jesús.

 

Guillermo Rosas sscc / Marzo 2026