Espiritualidad de Esteban Gumucio y Encuentro Matrimonial

Espiritualidad de Esteban Gumucio y vida cotidiana aplicada la familia fue el contenido central del taller dado en el contexto de la Asamblea Nacional del Movimiento Encuentro Matrimonial, celebrada en Puerto Mont del 8 al 11 de enero último. En la foto los participantes posan afuera de la Catedral donde tuvo lugar la misa inaugural del evento.

La propuesta formativa y pastoral que ofreció el facilitador del taller, Aníbal Pastor, coordinador de la Causa de Canonización, fue ampliamente valorada por su profundidad espiritual, lenguaje cercano y capacidad de conectar la fe con la vida matrimonial concreta, dando herramientas de liderazgo a los participantes.

La actividad, ofrecida a cerca de 60 participantes provenientes de distintas diócesis del país, tuvo como rasgo distintivo el presentar la espiritualidad del Padre Esteban Gumucio no desde una clave biográfica o doctrinal, sino como una experiencia viva, encarnada en los desafíos reales del amor, el diálogo, el perdón y la esperanza en la vida matrimonial y en el ejercicio del liderazgo laical.

La propuesta metodológica combinó exposición breve, trabajo personal, dinámicas grupales y recursos audiovisuales. El taller se abrió con un saludo en video de Anita Goossens, que permitió situar la experiencia en la memoria agradecida del carisma fundacional del movimiento, generando un puente natural con la espiritualidad del Padre Esteban.

Entre las dinámicas más valoradas destacó el trabajo grupal en torno a la elaboración de “recetas de cocina espirituales”, inspiradas en las parábolas y recursos pedagógicos utilizados por el propio Esteban Gumucio, como “La receta de una torta unitaria”. A través de representaciones creativas —incluidos “sketches” mudos—, los grupos expresaron de manera lúdica y profunda los aprendizajes centrales del taller, culminando en un diálogo compartido al estilo propio de Encuentro Matrimonial.

La jornada incluyó además la exhibición del documental Esteban Gumucio, Apóstol de la Esperanza, presentado como recurso testimonial para mostrar la coherencia entre vida, espiritualidad y compromiso pastoral, reforzando la idea de que la fe se transmite por contagio de vida más que solo por conceptos.

La evaluación cualitativa, realizada de manera participativa y en tiempo real, mostró una alta convergencia en las respuestas, destacando especialmente el valor del diálogo, el amor cotidiano, la comprensión madura del perdón y la esperanza como actitud espiritual sostenida.

Cabe subrayar que cerca del 80% de los participantes eran dirigentes recientemente elegidos, muchos de los cuales manifestaron un renovado interés por profundizar en la espiritualidad del Padre Esteban y su vínculo con el carisma de la Congregación de los Sagrados Corazones.
En ese sentido, el taller no fue percibido solo como una instancia formativa, sino como una experiencia movilizadora, capaz de generar lenguaje común y claves compartidas para la reflexión personal, matrimonial y comunitaria.

La realización de este taller se inscribe plenamente en la misión de la Congregación de los Sagrados Corazones, al poner su carisma y su tradición espiritual al servicio de un movimiento eclesial concreto y de los desafíos actuales de la vida matrimonial y familiar.

Más que una colaboración puntual, la experiencia en Puerto Montt mostró la vigencia pastoral de la espiritualidad del Padre Esteban Gumucio y su capacidad de iluminar, con realismo y esperanza, los caminos del amor humano vivido a la luz del Evangelio.