Del 17 al 19 de octubre, más de 80 jóvenes participaron en el tradicional retiro de Confirmación organizado por la Pastoral Juvenil de la parroquia San José de Libertad. La experiencia, realizada en el Colegio Emaús, en Buenos Aires, fue un espacio de encuentro, reflexión y alegría que concluyó con la celebración del Día de la Madre y una misa de acción de gracias.
“Para mí siempre volver de los encuentros es una experiencia muy satisfactoria, el poder ayudar a los chicos desde poder integrarlos con otros hasta que tengan una nueva enseñanza en nuestra religión, que tengan una alegría o alivio y aprovechen su comunidad siempre me parece hermoso”, compartió Zamira Arroyo, asesora de la Pastoral Juvenil, quien fue parte de la organización de este retiro.
A sus 18 años, Zamira vivió este encuentro de manera muy especial: ya no como participante, sino como parte del equipo de asesores que acompañó a los jóvenes en su proceso de fe. “Este año tuve la diferencia de estar en la planificación junto con el padre Cristian Sandoval y los asesores del CPJ. Fue una experiencia completamente distinta, porque sentí la responsabilidad de acompañar a otros desde otro lugar”, explicó.
Tres días de encuentro, reflexión y fe compartida
El retiro comenzó el viernes 17 de octubre en el Colegio Emaús, con la llegada de los grupos provenientes de la localidad de Libertad, donde se ubica la parroquia. La primera noche estuvo centrada en recordar las raíces de la fe, reviviendo los primeros encuentros con Dios a través de la lectura del Evangelio y el testimonio personal.
En un ambiente de oración y confianza, los jóvenes compartieron historias sobre las personas que los habían acercado al Señor: “Fue muy lindo ver cómo se abrían, cómo se animaban a hablar de su historia y de lo que les dio fuerza para creer”, contó Zamira.
El sábado 18 se vivió con gran intensidad. Los momentos de reflexión y oración estuvieron inspirados en la vida del apóstol Pedro y en su camino de fe. Hubo dinámicas grupales, cantos, juegos y tiempos de silencio interior. Por la tarde, la liturgia del perdón marcó uno de los momentos más conmovedores del retiro.
“Durante la misa del perdón muchos chicos estaban emocionados hasta las lágrimas. Yo los acompañaba y trataba de sostenerlos, pero al final terminé llorando también. Fue una mezcla de felicidad y alivio, por ellos que habían cumplido su parte para confirmarse, y por mí que había logrado lo que me propuse y más”, relató emocionada.
Esa noche, la adoración y la liturgia penitencial cerraron la jornada en un clima de recogimiento y esperanza. Para Zamira, ese instante fue una síntesis de todo lo vivido: “En ese silencio frente al Santísimo, me di cuenta de lo mucho que había crecido. Dormí solo cuatro horas en todo el retiro, pero llegué con una felicidad enorme. Me fui con el corazón lleno y con metas nuevas.”
El domingo 19 de octubre, último día del retiro, fue una jornada de acción de gracias y compromiso. Después de una oración comunitaria y un espacio de reflexión sobre la misión personal, los jóvenes participaron en una misa donde se celebró también el Día de la Madre en Argentina.
Para Federico Sosa, asesor de Pastoral del Colegio San José de Libertad y coordinador del retiro, este encuentro reafirma un camino que se ha sostenido por años: “Emaús. Nueve años de esperanza. No tengo más que agradecimientos por poder vivir mi octavo retiro en Emaús. Desde 2016 vamos con distintos grupos de jóvenes a vivir esta experiencia de fe comunitaria, donde el compartir nos ayuda a entender que la fe no es un don personal, sino algo para vivir con otros. Este año fueron 86 jóvenes los que vivieron este encuentro de oración, juego, música, diversión, reflexión y encuentro con Jesús.”
Con emoción, Federico valoró el trabajo conjunto de toda la comunidad: “Volver a Emaús es volver a una de las fuentes donde uno bebe agua y carga energía para seguir viaje. Donde uno comprende que sin el encuentro con el otro la vida no tiene sentido. Donde uno puede buscar la paz y, de regalo, se lleva un amigo. Volver a Emaús es saber que hay esperanza de un mundo mejor, al modo de Jesús.”
Un retiro que fortalece la comunidad
El retiro de Confirmación de la parroquia San José de Libertad es, año tras año, un espacio donde los jóvenes descubren que la fe se vive en comunidad. Entre risas, oraciones, cantos y silencios compartidos, los participantes encontraron un sentido profundo en el mensaje del Evangelio y en la espiritualidad de los Sagrados Corazones de Jesús y de María.
Como expresó Zamira al final del encuentro: “Volver a Emaús siempre me renueva. Me hace sentir que estoy en el camino correcto y que acompañar a otros en su fe también es una forma de seguir creciendo en la mía.”






























