Jóvenes voceros se preparan para dar voz a sus pares en el Congreso SSCC

A siete días del Congreso Juvenil SSCC, dos voceros comparten su experiencia en el proceso previo y el sentido de representar a otros jóvenes en esta instancia de escucha, discernimiento y comunión.

Después de años siendo participante, por fin voy a ser yo quien transmita estas experiencias para otros.”
Así resume Francisca Bickell, estudiante del Colegio SSCC Padres Franceses de Viña del Mar, lo que significa para ella ser una de las voceras juveniles del Congreso de Jóvenes SSCC, que se realizará los días 8 y 9 de agosto en la parroquia La Anunciación, en Santiago. El evento reunirá a 60 jóvenes de distintas comunidades de Chile y Argentina, quienes trabajarán en torno a cinco grandes temas: identidad y autoestima, relaciones humanas, diversidad y género, salud mental, y justicia y sociedad.

Cada grupo será acompañado por una “pareja de discernimiento” compuesta por un hermano SSCC y un joven vocero/a. Su rol será fundamental: escuchar, sintetizar y visibilizar las ideas fuerza que surjan durante el Congreso, especialmente en el bloque de síntesis final.

Desde Concepción, Cristián Opitz, alumno del Colegio SSCC y vocero del tema “Diversidad y género”, destaca el valor del trabajo conjunto que se ha desarrollado previamente en la Comisión de Contenidos:

“Esto puede dar una mejor perspectiva para la congregación de a dónde se puede mejorar para seguir avanzando, creando y acompañando. Es esperanzador saber que no estás remando solo, que caminamos juntos con otras delegaciones.”

Cristián también enfatiza el valor de que el Congreso esté siendo llevado adelante por jóvenes:

“Marca la diferencia que un proyecto esté llevado por nosotros. Se nos da visibilidad y voz en una etapa en que estamos dejando huella. Todo puede transformarse.”

En el caso de Francisca, el rol de vocera es una oportunidad para transmitir la riqueza de la experiencia SSCC a otros:

“Estas experiencias te marcan y uno nunca las olvida. Quiero que todos vivan esta instancia y se sientan parte de una comunidad especial y con valores tan distintivos como los nuestros.”

Consultada sobre qué es lo más urgente que la Iglesia necesita escuchar de los jóvenes, Francisca es clara:

“Nuestras preocupaciones. Lo que necesitamos hoy es sentir a la Iglesia más cerca. Este Congreso es una oportunidad para ser escuchados y compartir lo que nos importa con los hermanos.”

Ambos testimonios encarnan el espíritu del Congreso: una Iglesia joven, en movimiento, capaz de dialogar con apertura y sinceridad sobre los desafíos del mundo actual. Para Francisca, el anhelo de muchos jóvenes SSCC se resume así:

“Sueño con una Iglesia en terreno. Donde más sentimos sus valores es cuando los ponemos en práctica, sirviendo a los demás.”

El Congreso de Jóvenes SSCC 2025 promete ser mucho más que un evento: será un proceso de escucha activa, discernimiento colectivo y construcción de futuro, donde los jóvenes no solo participan, sino que lideran.