En una eucaristía celebrada el sábado 8 de noviembre en la parroquia San Pedro y San Pablo, las comunidades SSCC de Santiago vivieron un encuentro fraterno marcado por la renovación y los primeros compromisos de nuevos integrantes, reafirmando su deseo de contemplar, vivir y anunciar el amor de Dios.
“
Creo en la gracia del Señor, que nos ha bendecido en la fe y en nuestros sacerdotes”, expresó emocionada Irma Mansilla Fuenzalida, de la comunidad Padre Eustaquio, quien celebró 25 años en la Rama Secular de los Sagrados Corazones. Su testimonio resume el espíritu de gratitud y compromiso que marcó la Eucaristía de Renovación y Compromisos realizada el sábado 8 de noviembre, donde participaron las comunidades Emaús, Manquehue, Cleonisse Cormier y Padre Eustaquio.
Durante el encuentro, presidido por nuestro Hermano Mario Soto sscc, cinco hermanos realizaron por primera vez su compromiso como laicos SSCC, y otros renovaron el suyo, en una celebración donde la oración, la música y la fraternidad dieron testimonio vivo de la espiritualidad de los Sagrados Corazones.
Para Irma, su pertenencia a la Rama Secular ha sido una forma concreta de servicio y de comunión: “He servido muchos años en catequesis y como voluntaria. El Espíritu Santo mueve, y yo siento que eso me pasa. Nosotros acompañamos a nuestros sacerdotes, estamos con los enfermos, con las familias, con los difuntos. No los dejamos solos, porque somos sus laicos y caminamos junto a ellos”.
Desde otra mirada, Mauricio Varas Pacheco, de la comunidad Camino de Emaús, vivió por primera vez la emoción de consagrarse como laico SSCC. Tras un proceso de discernimiento, compartió lo que significó este paso en su vida: “Es un paso que uno da con algo de temor, pero convencido de que esto llena la vida. No es por uno mismo: el Espíritu Santo llama, toca, y uno tiene que ser generoso en la respuesta”.
Mauricio también reflexionó sobre el desafío de vivir la fe en tiempos donde muchos se alejan de la Iglesia:
“Hoy más que nunca hay que responder al llamado. En el trabajo, en la oficina, en el colegio, se puede vivir el modo de Jesús, con misericordia y amor. Es un camino maravilloso para seguirlo”.
Mauricio Varas asumió este compromiso en conjunto con algunos laicos de la Comunidad Cleonisse Cormier: María Eliana Gálvez Castro; María Claudia Gema Pozo Carvacho; Valentina Rivera Ahumada y Cristina Saavedra Gómez.
La celebración incluyó la renovación de compromisos de los hermanos Irma Mansilla, María Benedicta Contreras, María de la Luz Salazar, Uslavia López, Carlos Montero, Javiera Albornoz, Mario González, Juan Carlos Almarza, Claudia Metz, María Cecilia Moya, Mirta Acuña, Patricio Gigoux, María Dolores Bustamante y Margot Peters, quienes fueron acompañados por sus comunidades y familiares en un ambiente de profunda alegría y oración.
La eucaristía culminó con la bendición y entrega de la cruz de la Rama Secular a los nuevos miembros, signo visible de su consagración a los Corazones de Jesús y de María. Con esperanza y compromiso, los laicos SSCC renovaron su promesa de seguir siendo testigos del Evangelio en sus comunidades, familias y lugares de servicio, “viviendo las actitudes y opciones de Jesús y de María”, como expresa la fórmula del compromiso.
















