Tres ramas, un solo corazón: la familia SSCC celebró las fiestas del Sagrado Corazón de Jesús y de María

Hermanas, hermanos y laicos de la Rama Secular se reunieron en Santiago, Concepción, Valparaíso, San Javier y  Río Bueno para conmemorar con oración, reflexión y vida compartida el corazón traspasado de Jesús y el corazón disponible de María, fuente de sentido para la espiritualidad de la Congregación.

 

Durante los días 27 y 28 de junio, las tres ramas de la Congregación de los Sagrados Corazones celebraron de manera simultánea en distintos puntos del país las festividades del Sagrado Corazón de Jesús y del Sagrado Corazón de María. Como cada año, la solemnidad se vivió de forma comunitaria, con momentos de oración, eucaristía y encuentros fraternos que expresan la riqueza de un carisma que une corazones y trayectorias diversas bajo una misma espiritualidad.

En su mensaje para la fiesta del Sagrado Corazón de Jesús, el Superior Provincial, Sandro Mancilla sscc, recordó que esta devoción es un llamado al amor que repara:

“El Sagrado Corazón nos recuerda el amor de Dios, el amor fraterno, el poder del amor que es capaz de reparar lo que el odio y el pecado ha destruido…”.

Al día siguiente, citando las Constituciones sscc, expresó: «Estamos llamados a entrar con Jesús y como María en el designio del Padre de salvar al mundo por el amor.» (Const. 13)

Celebraciones en cada zona

Concepción: La misa fue presidida por el arzobispo Sergio Pérez de Arce sscc en la catedral. En su homilía, reflexionó sobre el Sagrado Corazón como símbolo del amor incondicional y misericordioso de Dios hacia la humanidad, y sobre el Corazón de María como imagen de la disposición del verdadero discípulo, siempre disponible a la voluntad del Padre.

Valparaíso: En la Iglesia de los Sagrados Corazones la tarde del 27 de junio ,  nuestro hermano Guillermo Rosas sscc compartió en su homilía: “Pidamos hoy a Jesús que nos regale su corazón, su mirada, sus ojos misericordiosos y creadores de vida (…) Si Jesús nos regala sus ojos, podremos ver a Dios incluso donde nunca imaginamos: en el pan compartido, en la comunidad, en lo invisible”.

Al otro día el sábado 28  la Zona Costa de la Rama Secular, convocó a  hermanos y hermanas. María Paz Soto, de la comunidad Corazón de Jesús, compartió: “Nos reunimos con mucha alegría, porque eso es lo que provoca el encuentro cuando estamos juntos las tres ramas: religiosos, religiosas y laicos. Reflexionamos a la luz del Evangelio y de la carta de los superiores generales. Jesús es quien nos da el alivio que necesitamos. Después compartimos una mesa muy abundante y terminamos con una Eucaristía. Así fue nuestra mañana”.

Santiago: Las celebraciones comenzaron el 27 en la Casa Provincial, y el sábado 28 la Rama Secular se reunió para celebrar al Sagrado Corazón de María. Guiados por la carta de los Superiores Generales, Patricia Villarroel sscc y Alberto Toutin sscc, reflexionaron en torno a Mateo 11,28-30: «Vengan a mí todos los que están cansados y agobiados que yo los aliviaré».

Ely Valdés, representante de la Rama Secular, compartió una meditación centrada en la mansedumbre y humildad del corazón de Cristo:

“¿Qué me agobia en este tiempo?” fue una de las preguntas que nos ayudó a abrir el corazón. Jesús nos invita a una forma distinta de vivir, lejos del poder y la autosuficiencia”.

La jornada concluyó con oraciones por el mundo, la Iglesia, los pobres, los enfermos y por la paz, sellando el encuentro con la aclamación:

“¡A los Sagrados Corazones de Jesús y María, honor y gloria!”

Río Bueno: En esta comunidad también se vivieron con recogimiento ambas fiestas, con la participación activa de la Rama Secular, mostrando cómo esta espiritualidad se encarna en comunidades pequeñas pero vivas, que se nutren del carisma sscc con alegría y compromiso.

Las fiestas del Corazón de Jesús y de María son mucho más que tradiciones litúrgicas. Son un llamado profundo a dejarnos modelar por un amor que consuela, transforma y envía, allí donde estemos, en comunidad, y con el corazón disponible.